Tortilla de patatas FIT

La patata es uno de esos alimentos que crean recelo. Formaba parte de forma habitual en la dieta tradicional pero con el paso del tiempo su consumo ha descendido. Tememos comer patata al vapor como guarnición o en guisos por el miedo a engordar, sin embargo comemos aperitivos de patatas fritas, donde las calorías se disparan.

Si bien su valor calórico es superior al de otros vegetales, 100 gr de patata al vapor o hervida sólo aportan alrededor de 80 kcal. Las patatas son ricas en hidratos de carbono complejos (alrededor de 20 gr por cada 100) y, aunque tienen un alto índice glucémico, proporcionan una gran sensación de saciedad y la convierten en un alimento fundamental para mantener a raya los niveles de azúcar en la sangre (Estudio).

Es un tubérculo con un gran contenido en agua (un 75%) lo que previene la retención de líquidos. Es rica en vitaminas del grupo B y vitamina C, potasio, fósforo, magnesio y minerales como el hierro y el fósforo.

Además, como si eso fuera poco, hay estudios que han informado que diversos compuestos de la patata (proteínas, compuestos fenólicos, antocianinas, fibra dietética, y almidones) mejoran el perfil lipídico, el nivel de glucosa en sangre y la presión sanguínea y actúa como agente anticancerígeno (Estudio).

Por todo ello la patata debe volver a formar parte de nuestra alimentación, pero no de cualquier manera. La forma de cocinarla y de acompañarla en nuestros platos va a resultar decisiva a la hora de aprovechar al máximo todas sus propiedades.

¿Y qué mejor manera que con un plato tan típico como una tortilla de patatas? Pero en este caso tortilla de patatas “Fit”.

 

RECETA DE TORTILLA DE PATATAS FIT (para 2 personas)

  • 300 gr de patata (5 o 6 patatas de tamaño medio)
  • 4 claras de huevo
  • 1 huevo entero
  • 50 gr de cebolla (opcional)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Un chorreón de vinagre
  1. Lo primero que vamos a hacer es cocer las patatas. Para ello las ponemos en una olla y cubrimos con agua fría, cubriéndolas por completo. Añadimos un poco de sal y un chorreón de vinagre. Una vez que el agua comience a hervir bajamos el fuego y las dejamos cocer a fuego medio, así no se romperá la piel. El tiempo va a depender del tamaño de las patatas, pero entre 20 y 40 minutos estarán. Comprobaremos que están cocidas cuando al pincharlas con una brocheta o aguja ésta penetra con suavidad.
  2. Sacamos las patatas y escurrimos. Quitamos la piel antes de que se enfríen, así resulta más fácil.
  3. Una vez que se hayan enfriado cortamos las patatas en láminas y las ponemos en un bol.
  4. Añadimos un poco de sal, las 4 claras de huevo y el huevo entero y removemos.
  5. En una sartén ponemos 2 o 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra. Cuando esté caliente echamos la mezcla de huevo y patata.
  6. Dejamos unos minutos que se haga y le damos la vuelta ayudándonos de un plato (esta parte va a depender de la habilidad de cada uno).
  7. Volvemos a dejar que se dore por el otro lado y sacamos del fuego.
  8. ¡Lista para comer!

Comentarios

  • Debemos intentar seleccionar patatas del mismo tamaño ya que así se cocerán en el mismo tiempo. Antes de echarlas en la olla debemos lavarlas bien bajo el grifo.
  • Hay que procurar no cocer las patatas en exceso porque si no se desharán y la textura de la tortilla no quedará igual.
  • El aspecto, la textura y el sabor de esta tortilla no tiene nada que envidiar al de la tortilla tradicional con las patatas fritas. Pero sí es verdad que es algo menos sabrosa, por eso si te gusta la cebolla puedes pochar un poco en una sartén (con muy poco aceite y a fuego lento) y añadirlo a la mezcla de patatas y huevo antes de hacer la tortilla.
  • Igualmente puedes saltear unos pimientos o unos champiñones con poco aceite y hacer tu tortilla más completa y sabrosa. ¡Anímate!

Deja tu comentario

Close