Los ritmos circadianos y el rendimiento deportivo

Resumen:

Los ritmos circadianos marcan la mayoría de actividades que llevamos a cabo en nuestro día a día. Como no puede ser de otro modo, estos también afectan a nuestro rendimiento deportivo. En la presente revisión, pretendemos mostrar la influencia que estos tienen en diferentes aspectos que repercuten en la actividad física.

¿Qué son los ritmos circadianos?

Los ritmos circadianos constituyen el reloj biológico humano, que regula las funciones fisiológicas del organismo, para que sigan un ciclo regular, que se repite cada 24 horas, y que coincide con los estados de sueño y vigilia. Sabiendo esto, a continuación vamos a analizar cómo afectan estos ritmos a nuestro rendimiento deportivo, abordando aspectos como la temperatura corporal, la frecuencia cardíaca, el esfuerzo percibido, o la potencia o velocidad.

¿Cómo afectan a nuestro rendimiento deportivo?

Casi todos los procesos fisiológicos y bioquímicos en el cuerpo humano siguen un ciclo periódico, como por ejemplo la temperatura corporal o la frecuencia cardíaca (FC).

En este (estudio), se ha observado que el rendimiento máximo coincide con el pico de temperatura corporal, produciéndose un mejor rendimiento durante la tarde (18:00 horas) (figura 1).

Relación temperatura corporal-rendimiento en nadadores (Figura 1)

Dentro de este parámetro fisiológico, algunos autores han estudiado la influencia que puede tener la realización de un calentamiento más duradero y extenso en las primeras horas del día, con el objetivo de contrarrestar los efectos provocados por los ritmos circadianos en relación al rendimiento en horas posteriores (estudio). En este (estudio) no se encontraron diferencias significativas en cuanto a rendimiento entre la actividad realizada a primeras horas de la mañana, con un calentamiento más extenso (15 minutos en cicloergómetro a 150-200W), con respecto a la actividad física realizada por la tarde con un calentamiento más corto (5 minutos de trote suave + progresivos). Otros estudios (1 y 2) recomiendan la ingesta de una determinada dosis de cafeína por la mañana, con el objetivo de obtener el mismo rendimiento en ambos momentos del día.

En relación a la frecuencia cardíaca (FC), este (estudio) muestra que, durante la mañana, la frecuencia cardíaca media (FCM) es superior con respecto a la tarde. Dentro del rendimiento cardiorrespiratorio, también se muestra un aumento del 8 % en el volumen de oxígeno en las pruebas realizadas durante la tarde, lo que supone un indicador muy significativo de mejora en el rendimiento vespertino con respecto al matutino.

En relación al esfuerzo percibido por los participantes, no se han encontrado diferencias significativas entre las pruebas realizadas a diferentes horas del día (estudio).

Otros estudios (1 y 2) han demostrado que existe una mejora de la potencia máxima, media y velocidad máxima durante la tarde, or lo que sería conveniente tener en cuenta el momento del día a la hora de obtener nuestra mejor marca en una prueba deportiva.

Conclusiones

Hemos podido observar cómo repercute el momento del día en nuestro rendimiento deportivo; así, será conveniente prestar atención a los aspectos que anteriormente se han tratado. En definitiva, debemos tener en cuenta lo siguiente:

  • El mejor rendimiento deportivo se obtiene durante la tarde, coincidiendo con el pico de nuestra temperatura corporal.
  • Durante la mañana, nuestra FCM es superior y nuestro volumen de oxígeno inferior.
  • Existe una mejora en la potencia máxima, media y velocidad máxima durante la tarde.

¿Cómo podríamos contrarrestar los efectos ”negativos” del entrenamiento matutino?

Muchos autores parecen coincidir en que para superar los efectos adversos del entrenamiento matutino se debe realizar un calentamiento más extenso e ingerir una pequeña dosis de cafeína.

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