Entrenamiento de fuerza y diabetes tipo 2

El entrenamiento de fuerza es una estrategia prometedora para promover mejoras en la salud en individuos con Diabetes Tipo 2. El entrenamiento de fuerza continuado a intensidad moderada provoca respuestas metabólicas beneficiosas. El aumento de masa muscular puede mejorar la sensibilidad a la insulina y el control de la glucosa.

Independientemente del aumento de la masa muscular, pueden encontrarse una serie de beneficios multifactoriales inducidos por el entrenamiento de fuerza, como por ejemplo:

Aumento de las proteínas de señalización de la insulina.
Aumento del consumo de oxígeno después del ejercicio que dará lugar a una disminución de la masa del tejido adiposo.
– Mejorar la homeostasis de la glucosa debido al aumento de síntesis de glucógeno.
– Aumento del contenido mitocondrial que afectará positivamente a la capacidad de oxidación de los ácidos grasos.

En relación al aumento de la masa muscular encontramos también una serie de beneficios, por ejemplo:

El control glucémico se verá mejorado a través de la expresión aumentada de la proteína GLUT-4 ( proteína transportadora de glucosa regulada por la insulina).
Aumento del gasto energético en reposo y demanda metabólica a través del aumento de la rotación de proteínas musculares.
Aumento de la oxidación de ácidos grasos y aumento de los efectos antioxidantes.
– El estrés mecánico (por ejemplo, la contracción muscular) durante el ejercicio desencadena la señalización del calcio que promueve la captación de glucosa a través de GLUT4, el crecimiento muscular y minimización  de la atrofia muscular.

Revisión Marzo 2017

 

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