¿Cuándo es recomendable la realización de estiramientos?

Resumen

Hace pocas semanas estuvimos viendo cómo influye la realización de estiramientos durante el calentamiento sobre la posterior práctica deportiva. Hoy nos hemos centrado en aspectos como: la vuelta a la calma, la prevención de lesiones y su utilidad frente a diversas circunstancias que pueden surgir durante o posterior a la actividad física desarrollada.


Introducción

Comúnmente, podemos ver como numerosas personas al terminar su práctica deportiva realizan una retahíla de estiramientos. Existe la creencia de que estos nos ayudan a recuperar antes o por ejemplo, a prevenir lesiones. Pero, ¿Verdaderamente los hacemos bien y sobre todo, realmente nos ayudan?


Los estiramientos y la vuelta a la calma

Desde pequeños nos han enseñado que al acabar cualquier actividad física debemos realizar nuestros estiramientos pasivos. Hoy día, se ha demostrado que justo posterior a la práctica deportiva, no es aconsejable (estudio). Durante el post-esfuerzo (0-2h después de la actividad) es recomendable realizar una recuperación activa (por ejemplo, rodar), hidratarse muy bien (bebidas recuperadoras) y aplicar hielo sobre los músculos implicados. Ahora bien, desde el período que va desde las 2 a las 72h post-actividad, sí es conveniente la realización de estiramientos pasivos, acompañados de masajes, aplicación de calor y contrastes frío-calor para favorecer una rápida recuperación.


¿Favorecen a la prevención de lesiones?

No, en este (estudio) no encontraron diferencias significativas y además, otro (estudio) señala que pueden tener efectos negativos sobre las posibles lesiones que tengamos, agravándolas en algunos casos.


¿Cuándo son útiles?

En cambio, se ha demostrado que estos son útiles en ciertos momentos de nuestra práctica deportiva, por ejemplo, ante los calambres. Es recomendable realizarlos justo en el momento en el que nos ha ocurrido.

También se ha demostrado que son adecuados para las contracturas, siempre que sean lentos, progresivos y mantenidos, acompañados de contrastes frío-calor en la zona afectada.

Sin embargo, estos no presentan ninguna utilidad para la aparición, o en última instancia, la recuperación de las agujetas (estudio).


Conclusiones

  • Los estiramientos pasivos deben realizarse durante el período de 2 a 72h post-actividad, acompañados de masajes, calor y contrastes frío-calor.
  • No favorecen a la prevención de lesiones y en algunos casos pueden ser perjudiciales.
  • Son útiles frente a calambres y contracturas, mientras que no presentan ninguna utilidad frente a las agujetas (prevención y tratamiento).

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