¿Un suplemento que aumenta la testosterona?

Resumen:

Al ácido D-aspártico consumido como suplemento se le atribuye el efecto de aumentar los niveles de testosterona o al menos así lo aseguran algunas marcas de suplementación deportiva. Acudiendo a las investigaciones vemos que en sujetos sedentarios u obesos existen aumentos en los valores de testosterona, aunque realmente este aumento no es significativo por si solo como para generar ganancia muscular junto a un entrenamiento de fuerza. En sujetos entrenados los resultados son algo diferentes, pues incluso se llegan a obtener valores más bajos de testosterona tras un periodo de entrenamiento y suplementación con el ácido D-aspártico.

Ácido D-aspártico ¿Qué es?

El ácido D-aspártico es una de las dos formas del aminoácido ácido aspártico (aminoácido no esencial, por lo que nuestro cuerpo podrá sintetizarlo), siendo la otra forma el ácido L-aspártico. Habitualmente los beneficios son atribuidos a la forma ácido D-aspártico, y el más popular dentro del mundo de la suplementación deportiva es el efecto de incrementar los niveles de testosterona. Pero… ¿qué hay de verdad en todo esto?.

Son muchas las marcas de suplementación que emplean como estrategia de marketing la afirmación de que el ácido D-aspártico es capaz de aumentar de forma endógena los niveles de testosterona y aprovechan para ello la demostrada premisa de la capacidad de esta hormona anabólica de ser un factor determinante en la hipertrofia y las ganancias de  fuerza (estudio). 

Se conoce que la circulación de la testosterona aumenta otras hormonas anabólicas (estudio) e interactúa directamente con los receptores de andrógenos y células satélite, teniendo como consecuencia una mejora en la síntesis de proteínas y en el crecimiento muscular.

Algún estudio ha relacionado el tratamiento de pacientes subfértiles con ácido D-aspártico con una mejora en el número y la motilidad de los espermatozoides y, en consecuencia, una mejora en la tasa de embarazos de sus parejas.

Algunas marcas de suplementación se basan en…

La mayoría de las marcas de suplementación que tienen este suplemento entre su lista comercial,  toman como referencia este estudio, realizado en ratas y en hombres sedentarios sanos. En dicha investigación se demostró que el ácido D-aspártico tiene un papel en la regulación de la liberación y síntesis de la testosterona y de la hormona luteinizante (hormona que estimula la ovulación femenina y la producción de testosterona masculina). En la “Tabla 1” se muestran los resultados que se recogieron en este estudio.

Tabla 1.

Pero… Por obtener estos resultados,  ¿es motivo suficiente como para ponerlo en un pedestal y venderlo como un suplemento que realmente nos haga aumentar los niveles de testosterona? ¡Ojo! También puedes encontrarlo en suplementos acompañado de otras sustancias, como por ejemplo: “Tribulus Terrestis”, un suplemento que aunque siga vendiéndose carece de evidencia en su efectividad (estudioestudioestudio).

¿Qué dicen las investigaciones?

Bien, si partimos de los referentes en investigación en suplementación deportiva. El Instituto Australiano del Deporte no recoge este suplemento dentro de los grupos de mayor evidencia, tampoco la Sociedad Internacional de Nutrición Deportiva (International Society of Sports Nutrition – ISSNlo recoge dentro de los suplementos efectivos  (estudio). Pueden encontrar una entrada escrita en “G-SE” por Diego A. Bonilla Ocampo dónde nos habla muy bien de las diferentes clasificaciones en suplementación que presentan dichas entidades (artículo).

¿Por qué no se incluye el ácido D-aspártico en las categorías de suplementos efectivos? Diferentes estudios nos pueden dar la respuesta.

En una reciente revisión, encontramos una recopilación de estudios realizados en humanos dónde encontramos los siguientes estudios a parte del comentado anteriormente (aquel que comentábamos que las marcas de suplementación usaban como referencia)

Un estudio realizado en 24 varones entrenados investigó los efectos de dos dosis diferentes de ácido d-aspártico sobre los niveles hormonales basales en los sujetos que realizaban entrenamiento de fuerza y exploró la capacidad del ácido D-aspártico de incrementar los niveles iniciales de testosterona. El presente estudio demostró que una dosis diaria de seis gramos de ácido D-aspártico no solo no aumento la testosterona, sino que además disminuyó los niveles de testosterona total y testosterona libre, sin ningún cambio simultáneo en otras hormonas medidas. Los sujetos que consumieron dosis de tres gramos de ácido D-aspártico no tuvieron un efecto significativo sobre los marcadores de testosterona.

Otro estudio, planteó la hipótesis de que la suplementación con ácido D-aspártico no aumentaría los niveles endógenos de testosterona, no mejoraría el rendimiento muscular asociado con el entrenamiento de fuerza. Para ello se estudió en 20 sujetos entrenados durante 28 días los efectos de una ingesta de 3 gr de ácido D-aspártico. Antes y después del entrenamiento programado de fuerza (4 días en semana) y de la suplementación, se determinó la composición corporal y la fuerza muscular, las hormonas gonadales (sexuales) en suero y ácido D-aspártico en suero y d-aspartato oxidasa.  La composición corporal y la fuerza muscular aumentaron significativamente en ambos grupos, debido al entrenamiento de fuerza. La testosterona total y libre, la hormona luteinizante, la hormona liberadora de gonadotropina y el estradiol se mantuvieron sin cambios, las hormonas gonadales no se vieron afectadas por 28 días de suplementación y no se asociaron con los aumentos observados en la fuerza y ​​masa muscular. Por lo tanto, la suplementación con ácido D-Aspártico es ineficaz en la regulación de la actividad del eje hipotálamo-hipófisis-gonadal y no tiene efectos anabólicos o ergogénicos en el músculo esquelético.

Este estudio realizado con 10 hombres con sobrepeso u obesidad (edad media: 42 años) fueron asignados a ingerir un suplemento de ácido D-aspártico/ nitrato de sodio / vitamina D 3 durante 28 días. La testosterona total y libre aumentó en promedio 5-10%, un aumento no significativo. Algunos hombres no respondieron al tratamiento, mientras que los hombres con valores basales relativamente bajos de testosterona experimentaron aumentos superiores al 20%. 

Conclusión

– El ácido D-aspártico como suplemento ha demostrado no causar efectos beneficiosos en sujetos entrenados, además de reducir en algunos casos los valores de testosterona. En sujetos sedentarios u obesos si parece tener ligeros aumentos en los valores de testosterona, no siendo significativos para generar ganancias a nivel muscular.

– Quedémonos con la marcas de suplementación que no incluyan este suplemento entre su lista comercial. Así sabremos diferenciar las marcas que se basan en la evidencia para desarrollar las fórmulas de sus productos y las que buscan vender a toda costa.

Como diría el maestro Jorge Roig, para reflexionar…

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